Por: Gustavo Torrico Landa

Recuerdo que esta frase se la escuché hace muchos años a un compañero que estaba siendo detenido por las fuerzas policiales de represión, se la espetaba en la cara a otro que hasta ese día también era compañero nuestro, por una recompensa monetaria lo había señalado y lo “vendía” a los esbirros de la dictadura, corrían los años 80 y los creyentes en la democracia y la libertad se la jugaban entero.

Pasado ese capítulo oscuro, como hubo muchos en nuestra historia, con un café de por medio y saboreando un cigarrillo, le pregunté por el significado completo de esa frase lanzada en aquel momento, tomó un buen sorbo del café, aspiró el cigarrillo y dijo: Cuando no tienes lealtad, cuando tienes precio, cuando al menor chasquido de dedos se te mojan los pantalones, cuando jamás te graduaste de hombre, cuando sólo la tienes para mear, cuando eres tan endeble espiritualmente y cuando la convicción que seguís sólo es impulsada por tus intereses personales, cuando serías capaz de vender hasta a tu madre por falta de valor y no saber resistir la adversidad, compañero mío, NO VALES NI EL HUMO DE ESTE MI CIGARRO.

Esta frase y el recuerdo de esa conversación me volvió a la mente como algo tan fresco y que parecía estar siéndole refregada en el rostro de Fernando Camacho cuando se refirió al periodo dictatorial de Jeanine Añez; el actual Gobernador de Santa Cruz le dijo sin empacho, sin ponerse rojo, sin inmutarse para nada que “en el gobierno de Añez la corrupción fue terrible”.

No estoy defendiendo a la señora Añez, eso sería más que una locura, sería una estupidez completa, pero parece que al señor Camacho, aparte de valores éticos también le falta valentía y un sentido de autocrítica, le falta guardar una memoria a corto plazo y una línea de lealtad, este señor no es más que un simple cobarde que al menor chasquido de dedos moja su pantalón, por eso se da los hálitos de “ machito “, por eso se quiere hacer ver como el galán del barrio, así también se comportaba Don Juan Tenorio, el personaje principal de la obra de José Zorrilla

No se puede entender sin estos “Dones” de conducta, lo que menciona Fernando Camacho, tener la sinvergüenzura y el descaro de acusar al producto de su creación de corrupción, cuando él fue el que asaltó el Estado para beneficio propio, nombró a Jerjes Justiniano como Ministro de la Presidencia; a Luis Fernando López Julio como Ministro de Defensa, con la misión de cumplir los acuerdos con los militares que propiciaron el golpe de Estado ( lo confiesa en un video), nombró a Mario Renato Nava-Morales Carrasco como presidente del Servicio de Impuestos Nacionales, su misión era hacer desaparecer la deuda de más de 40 millones de bolivianos que le estaban siendo ejecutados por el SIN, asimismo al periodista Eddy Luis Franco como nuevo presidente de Entel, ahí se generaron los pagos de más de 300 mil dólares a una empresa fantasma que quizá sea pariente de los fantasmas con ítems de la Alcaldía cruceña, también exigió se retiren las rutas y horarios a BOA para que sean entregados a la línea aérea Amaszonas.

Así que señor Camacho, aunque lo de señor le quede más grande que zapato de payaso, usted es de lo más bajo y no estoy hablando de su estatura física sino más bien de la moral, los traidores no sirven ni para envoltorio de basura, al enemigo se lo respeta, él está defendiendo su posición, ¿pero el traidor? Luego de esto no creo que nadie quiera compartir con usted alguna actividad porque usted no vale nada, espero que la señora Añez le devuelva el pago con la misma moneda, ya que en todo este año de su encarcelamiento mantuvo la boca cerrada y usted la traiciona y los conspiradores de la Universidad Católica la echaron al olvido, ya no está de moda, ya se la usó y ahora se la desechó, usted y ellos no VALEN……. NI EL HUMO DE MI CIGARRO. (Gustavo Torrico Landa es analista y estratega político)

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